En marzo de este año, Estados Unidos estuvo analizando la idea de imponer una serie de normas al Bitcoin para evitar el blanqueo de dinero en las transacciones de divisas virtuales.
Su creación, que se remonta al 2009, tenía como finalidad tener un sistema monetario descentralizado y seguro. Para conseguirlo, la clave estaba en lograr que fuese independiente de los gobiernos y los bancos, e incluso de empresas relacionadas con el procesamiento de pagos. De ahí que estas entidades sigan mostrando recelo en su utilización.
Esta falta de marco legal y regulatorio podría convertirla en una moneda ideal de refugio de evasores y empresas o personas que lavan dinero, frente al accionar contra ellos que está llevando adelante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y frente a las presiones de la Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas en el Extranjero (FATCA) promulgada en los Estados Unidos en marzo del 2010, y que busca evitar que los contribuyentes estadounidenses utilicen cuentas financieras fuera del país con el fin de evadir impuestos.
En marzo de este año, Estados Unidos estuvo analizando la idea de imponer una serie de normas al Bitcoin para evitar el blanqueo de dinero en las transacciones de monedas virtuales. De acuerdo con el Departamento del Tesoro, los estatutos estrictos que existen sobre las monedas tradicionales serán aplicados en breve para este tipo de divisas.
Luego del estudio de la situación, la entidad creó un reglamento que obliga a las compañías involucradas en la emisión de monedas digitales a registrarse como firmas de servicios monetarios y cumplir con diferentes normas para evitar el lavado de dinero.
Meses después, el d empezó una investigación para aclarar algunos lineamientos de negocios con divisas digitales y envióepartamento de Servicios Financieros de Nueva York citaciones a casi dos docenas de compañías de creación reciente, inversores y otros involucrados en este mercado incipiente.
Uno de los temas más polémicos alrededor de esta nueva forma de comercio electrónico, es que permite el completo anonimato y la privacidad, haciendo que los partes de una transacción sean difíciles de rastrear. Una vez finalizada una operación, no hay servidor central con datos precisos que una entidad gubernamental pueda chequear.
Debido a esto, las agencias de seguridad estadounidenses creen que empezarán a surgir este tipo de pagos anónimos y que se transforme en un paraíso para el lavado de dinero u otras actividades consideradas ilegales.
Desde su creación, una gran cantidad de los usuarios de la moneda virtual festejaron el estar fuera del control de los gobiernos y otras instituciones reguladoras. Meses atrás, la moneda era utilizada para realizar operaciones en Silk Road, uno de los mayores sitios de la Internet para drogas, documentos falsificados y otros negocios ilegales.
Otro ejemplo, fue el caso de la detención, en mayo de este año, de los cinco responsables de la moneda virtual, Liberty Reserve, por un supuesto blanqueo de 6 mil millones de dólares.
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