sábado, 30 de noviembre de 2013

Bitcoin: la moneda del futuro ya está entre nosotros


Su uso se extiende para comprar y vender por internet en todo el mundo. Dicen que pagar con esta moneda virtual es tan rápido y fácil como enviar un mail.


Bitcoin: la moneda del futuro ya está entre nosotros Ya hay en todo el mundo cerca de 4 millones de usuarios de esta moneda virtual.

Textos: Ignacio de la Rosa

-Un café y dos medialunas, por favor.

-Sí, señor. ¿Algo más?

-Nada más.

-Bien, son 0,01 bitcoins.

(Acto seguido el cliente paga, pero lo hace de forma virtual. Así es, olvidémonos del papel moneda o el cobre tal como lo conocemos actualmente, porque no se materializa. No existe).

¿Ciencia ficción? ¿Alguna escena tomada de "Blade Runner?". Nada de eso. La situación descripta es "moneda corriente" (nunca mejor utilizada la expresión) en distintos bares de Buenos Aires, y en transacciones en todo el mundo. Así lo describe a Los Andes el asesor financiero Ezequiel Castro al momento de definir la moneda del futuro (en el presente) y que asoma como una de las grandes amenazas para el mercado y el sistema financiero actual, "siempre y cuando no se pinche la burbuja".

"Yo compré dos bitcoins y los vendí después. En dos semanas gané 300%", sintetizó este mendocino conocedor del tema.

La pregunta obligada es, entonces: ¿qué es el bitcoin? Se trata de la moneda virtual más difundida en el mundo y que el miércoles último alcanzó su récord de cotización: más de mil dólares cada unidad.

"El concepto es lo más interesante, porque es una moneda que no está regulada ni centralizada por ninguna empresa o banco. La regula la compra y venta, que se hace de forma directa y virtual entre los mismos usuarios. La fórmula es perfecta y hace que la moneda no pueda ser manipulada por bancos ni gobiernos. Si se populariza y todo el mundo se pasa a las bitcoins, la lógica indica que los bancos dejarían de existir", aventuró Castro.

Sin embargo, esa aseveración suena más a utopía que a algo empíricamente probable. "Por ahora es sólo una inversión de riesgo", aclaró.

Dinno Vezzoni, especialista en asuntos de seguridad informática, también se refirió a esta moneda virtual que ya cuenta con el aval de los gobiernos de China y Estados Unidos, entre otros. "Bitcoin es una moneda, como el euro o el dólar estadounidense, que sirve para intercambiar bienes y servicios. Sin embargo, a diferencia de otras monedas, es una divisa electrónica que presenta novedosas características y se destaca por su eficiencia, seguridad y facilidad de intercambio. Y, al contrario de las demás monedas, no tiene un respaldo por ningún gobierno. Sin embargo es un proyecto relativamente nuevo que se encuentra en evolución. Por esta razón, sus desarrolladores recomiendan ser cautos y tratarlo como software experimental", indicó Vezzoni.

En todo el mundo hay cerca de cuatro millones de usuarios de esta moneda virtual y la red genera, cada 10 minutos, 25 bitcoins.

"La función de una moneda, por excelencia, es la de ser avalada formalmente por la oferta y la demanda en el intercambio de bienes y servicios. Y esto lo cumple la bitcoin. Viene a tirar por la borda todo el paradigma convencional", sintetizó Diego Navarro, ingeniero en sistemas y CEO de la firma Guía Local, con sede en Mendoza.

Boom creciente

"El dinero es un combustible, agarralo con ambas manos y haz una fortuna", canta David Gilmour en el clásico de Pink Floyd "Money" (dinero). Pues bien, en el caso de los bitcoins se trataría apenas de una metáfora, ya que este dinero es intangible y no se puede agarrar.

"Está basado en un sistema peer to peer (P2P), o de usuario a usuario, muy ingenioso. Al no haber ningún organismo detrás de esta moneda libre, son los propios usuarios (a través de miles de ordenadores de todo el mundo) quienes se aseguran de efectuar el seguimiento, control y registro de las transacciones. Gracias a esto y un complejo sistema criptográfico es posible asegurarse de que nadie haga trampas y que la moneda sea segura frente a ataques, intentos de falsificación o duplicación", se explayó Vezzoni.

El especialista también detalló las principales características de esta divisa. "No pertenece a ningún Estado o país y puede usarse en todo el mundo por igual; está descentralizada y no es controlada por ningún organismo (Estado, banco, institución financiera o empresa); es imposible su falsificación o duplicación gracias a un sofisticado sistema criptográfico; no hay intermediarios y las transacciones se hacen directamente de persona a persona; son irreversibles, podés cambiar bitcoins a euros u otras divisas y viceversa (como cualquier moneda); no es necesario revelar tu identidad al hacer negocios y así preservás tu privacidad y el dinero te pertenece en 100%. Además no puede ser intervenido por nadie, ni las cuentas pueden ser congeladas", enumeró.

A diferencia de otras tantas cosas que nacieron y murieron en el universo virtual, y que pasaron sin pena ni gloria, las bitcoins corren con cierta ventaja. Es que, según coinciden los especialistas, existen al menos dos razones que explican el boom: la legitimación que tuvo hace una semana durante una audiencia del Senado norteamericano (en la que se analizaron sus ventajas y riesgos), y la adopción global creciente, en especial en China. En el país asiático, Baidú (que es el equivalente a Google) ya la acepta para el pago de algunos servicios.

En el gigante asiático, además, los mercados de intercambio de bitcoins (donde pueden cambiarse por dólares u otras monedas) están entre los sitios con mayor cantidad de operaciones.

"La arquitectura e ingeniería computacional de las bitcoins es brillante. Además tiene dos aspectos que le dan un valor agregado: la privacidad al momento de efectuar las operaciones y la seguridad. El hecho de que sea una transacción directa que no pase por nadie hace que nunca pueda valer cero un bitcoin", indicó Navarro. Para ejemplificar, indicó que hace algunas semanas tuvo lugar una operación millonaria con bitcoins de la que nadie se enteró, empezando porque es un misterio la identidad de quien la concretó.

"Resulta interesante que no haya ningún Estado detrás que emita dólares, como pasa en Estados Unidos, o pesos, como en Argentina, para bancarlo. Lo regula la gente y cada vez es más utilizado en el mundo. De hecho, una pareja de Utah viajó por el mundo gastando sólo bitcoins y hasta ?evangelizando' a los comerciantes y habitantes de distintas ciudades para que se vuelquen hacia ellos", recordó Castro.

Cómo funciona

Las bitcoins fueron creadas en 2009 y su propulsor se presentó al mundo con el pseudónimo de Satoshi Nakamoto. Dos años después, en febrero de 2011, llegó a cotizar a 1 dólar cada unidad, mientras que en junio de ese año tuvo su primer pico de valor: 32 dólares. En enero de 2013 se estabilizó en 20 dólares, pero en los últimos dos meses trepó hasta la sorprendente cifra del miércoles, cuando rozó los 1.080 dólares.

Según detalla el sitio web FayerWayer, en sus inicios el propio Nakamoto definió su creación como "una versión 100% P2P de dinero electrónico que le permitiría a los pagos on line ser enviados directamente de un ente a otro sin pasar a través de una institución financiera".

Pese a esta "independencia" del sistema financiero, precisaba de una forma de verificar las transacciones. Para esto se decidió registrar absolutamente todas las operaciones, almacenándolas en una cadena de bloques pública.

De acuerdo a la explicación detallada en ese sitio, cuando se efectúa una transacción quien la recibe chequea los movimientos pasados hasta eventualmente llegar a un punto donde todos los nodos -computadoras conectadas a la red P2P- estén de acuerdo con que en ningún momento se gastó dos veces una moneda electrónica.

Pasando en limpio: son los propios usuarios interconectados entre sí en comunidad quienes, por medio de la ejecución de un software, supervisan que ese dinero no haya sido utilizado antes. La validez se verifica con un servidor de tiempo distribuido que identifica y ordena secuencialmente todas las transacciones. Éstas se encuentran agrupadas en bloques de información para que no puedan ser modificadas y son de acceso abierto. Una vez que todo esto está verificado, recién allí se ejecuta la transacción.

"El proceso de enviar dinero, recibirlo o efectuar pagos con bitcoin es, por ejemplo, tan fácil como enviar un e-mail. De ahí parte su éxito, pues puede ser utilizado por todo el mundo con suma facilidad. De la misma manera que existen direcciones de correo electrónico, también existen direcciones bitcoin que nos permiten enviar y recibir esta moneda digital", agregó Vezzoni.

En el misma sentido, Navarro se detuvo en la comparación entre pagar con esta moneda y enviar un mail. "El algoritmo criptográfico que se usa para crear y operar con bitcoins es tan seguro como el del sistema tradicional. Otro atractivo es que sólo se van a generar 21 millones y no va a haber más. A diferencia de lo que ocurre con la moneda tradicional, esto lleva a que haya deflación con las bitcoins", explicó Navarro.

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